ARGENTINA
Argentina es el país al que siempre vuelvo, más veces de las que puedo contar, y cada vez entiendo menos por qué me fui. Su territorio es tan vasto y diverso que recorrerlo de norte a sur es atravesar ecosistemas que parecen pertenecer a planetas distintos: la selva subtropical del Iguazú, la estepa patagónica, el hielo vivo del Perito Moreno. Buenos Aires no se observa, se habita, su energía es vibrante. Y a apenas una hora, el Delta del Tigre lo interrumpe todo: el agua se ramifica, la vegetación cierra el horizonte y el tiempo cambia de ritmo. No es un lugar que se visita. Es un lugar del que, por alguna razón, nunca me termino de ir.