JAPÓN
Japón es uno de los pocos países donde la contradicción no genera tensión sino equilibrio. El kimono convive con la moda más vanguardista, el templo con la megaciudad, el jardín zen con la sociedad de consumo. Recorrerlo es moverse entre capas de tiempo que no se anulan entre sí. La naturaleza aparece integrada en la arquitectura, no como decoración sino como parte esencial del espacio. Y entre todo ese orden, personas que integran la tradición en su vida cotidiana.